jueves, 28 de febrero de 2019

Soldaduras de Aluminio y Cobre en Evaporadores



Gracias por visitarnos, aqui te dejamos el video instructivo !!


Evaporador de expansión seca




La expansión seca  o expansión directa es el método mediante el flujo másico de refrigerante suministrado al evaporador está limitado a la cantidad que pueda ser completamente vaporizado en su recorrido hasta el extremo final del evaporador, de tal manera que sólo llegue vapor a la línea de succión del compresor. Estos evaporadores son los más comunes en sistemas frigoríficos y son ampliamente utilizados en sistemas de aire acondicionado, refrigeración de media y baja temperatura, mas no son aconsejables en instalaciones de gran volumen para esta última.

El dispositivo de expansión generalmente utilizado con este método para el control de flujo de refrigerante es una válvula de expansión termostática o tubo capilar. Para asegurar de tener una completa vaporización del refrigerante al interior del evaporador y prevenir, así, el llevar refrigerante en estado líquido en la tubería de succión hacia de las válvulas de succión -lo que puede ocasionar el fenómeno denominado “golpe de líquido” pudiendo ocasionar un grave deterioro de las láminas del compresor en el caso de los compresores reciprocantes, lo que incide en su rendimiento- se permite un sobrecalentamiento de 10°F al final del evaporador, a fin de obtener vapor sobrecalentado; esto requiere aproximadamente del 10 al 20% de la superficie total del evaporador.


Alimentación de refrigerante

En los sistemas de expansión seca, o directa, la mayor parte de parte del flujo másico de refrigerante que abandona el dispositivo de expansión e ingresa al evaporador lo hace en estado líquido; otra parte menor lo hace en estado de vapor, fenómeno producido por la “expansión directa” y en estos dispositivos. La relación entre ambos flujos másicos se define en función del subenfriamiento del líquido, la caída de presión del sistema y del refrigerante utilizado. 

De lo anterior se desprende que su título del vapor es de una baja calidad, es decir, que no todo lo que ingresa al evaporador corresponde a líquido refrigerante ya una parte de él se encuentra en estado de vapor. En definitiva, lo que ingresa al evaporador es una mezcla entre líquido y vapor. En los evaporadores de expansión seca esta mezcla procede a vaporizarse progresivamente a medida que el refrigerante avanza por el evaporador y absorbe el calor latente de vaporización del medio proveniente de la carga térmica. De lo anterior es evidente que en la parte final del evaporador el refrigerante se encuentra en estado de vapor y que esta parte no trabaja tan efectivamente en términos de transferencia de calor como las primeras porciones del mismo intercambiador.

Es por esta razón que en el correcto diseño de un evaporador de expansión seca, la superficie del serpentín debe ser siempre menor en las porciones iniciales y mayor en las finales de este, a pesar que debido a la caida de presión sufrida por el refrigerante al circular por su interior implica que saldrá a una menor temperatura de saturación.

Beneficios

Los evaporadores de expansión seca son algo menos eficientes que los de tipo inundados y los con sobrealimentación de líquido, sin embargo son, por lo general, mucho más simples en su diseño, de menor costo inicial, requieren menor carga de refrigerante y tienen menos problemas que los otros respecto de la migración de aceite en el sistema. Por estas razones el evaporador de expansión seca es el más popular

Ventajas de las Valvulas de Expansion Termostaticas "VET"


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miércoles, 27 de febrero de 2019

La Soldadura de Cobre Perfecta, Asi nunca nos dara Fuga.

Dirijete hacia abajo para ver el Video


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Compresores de Tornillo: 2 Rotores




Los compresores helicoidales usados en técnicas frigoríficas pueden ser de dos tipos:

De dos rotores (Lysholm), que comenzaron a utilizarse en los años 30 y están compuestos de dos husillos roscados (rotores), uno motor y otro conducido.

De rotor único (Zimmern), que comenzaron a utilizarse en los años 60 y están compuestos por un rotor o husillo roscado único, que engrana con un par de ruedas satélites dentadas idénticas.

Compresor Helicoidal de dos Rotores

El compresor helicoidal de dos rotores, es un aparato rotativo de desplazamiento positivo, en la que la compresión del vapor se efectúa mediante dos rotores (husillos roscados). El rotor conductor tiene cuatro o cinco dientes helicoidales, y engrana con seis celdas o cámaras de trabajo, igualmente helicoidales, del rotor conducido, alojados ambos dentro del estator.

Para confirmar el cierre hermético de las cámaras de trabajo y la separación de las cavidades de aspiración e impulsión del compresor, la sección transversal de los dientes ha evolucionado desde un perfil circular, hasta perfiles cicloidales, en orden a mejorar el funcionamiento mecánico y dinámica de los rotores.

El perfil del tornillo conductor es convexo, mientras que el del conducido es cóncavo; el rotor conductor, conectado al eje motor, gira más rápido que el conducido. El vapor que penetra por la cavidad de aspiración, situada en uno de los extremos del compresor, llena por completo cada una de las cámaras de trabajo helicoidales del rotor conducido.

Durante el giro de los rotores, las cámaras de trabajo limitadas entre los filetes de los rotores y las superficies internas del estator, dejan de estar en comunicación directa con la cavidad de aspiración y se desplazan junto con el vapor a lo largo de los ejes de rotación.

Cada una de las cámaras de trabajo se comporta como si el cilindro fuese un compresor alternativo, en donde cada diente del rotor hace de pistón, primero cierra y después comprime el volumen inicialmente atrapado V1, por lo que un compresor helicoidal no es sino un compresor alternativo de seis cilindros helicoidales, en el que se han eliminado el cigüeñal, el espacio nocivo y las válvulas de admisión y escape.


El proceso de funcionamiento se puede descomponer en cuatro partes:

Aspiración: llenado progresivo de una cámara de trabajo de volumen V1.

Desplazamiento a presión constante: de forma que al continuar la rotación, la cámara de trabajo que contiene el volumen de vapor V1 se mueve circunferencialmente sin variar el volumen.

Compresión: en la que cada diente del rotor conductor engrana con el extremo de cada cámara de trabajo en cuestión, decreciendo progresivamente su tamaño hasta que, cuando su valor es V2, se pone en comunicación con la cavidad de escape.

Escape: en el que al proseguir el giro, el volumen disminuye desde V2 a cero, produciéndose la expulsión del vapor a la presión de salida P2.

Ventajas del compresor helicoidal de 2 rotores

Es el compresor más empleado en refrigeración industrial.

Cuenta con menos mantenimiento.

Cuenta con menos partes móviles y por tanto susceptibles de problemas.

Rendimiento energético: El compresor de tornillo tiene un rendimiento superior al alternativo cuando la instalación se encuentra a plena producción.

Inconvenientes del compresor helicoidal de 2 rotores

Precio: más caro que el compresor alternativo.

Mano de obra especializada para su mantenimiento


martes, 26 de febrero de 2019

Estudio Completo "Identificación y evaluación de fallas de compresores"



El compresor es uno de los elementos básicos de todo sistema de refrigeración y su función es igual de importante que la de todos los demás componentes. Si el compresor falla, el sistema completo se desbalancea y deja de funcionar, lo cual provoca una disminución en su vida útil.

Mantenimiento preventivo

En esta etapa es necesario llevar un registro diario de las condiciones del funcionamiento del sistema; el cual contemplará las presiones, las temperaturas, el supercalentamiento y el subenfriamiento del equipo. Los datos resultantes permitirán detectar aquellas condiciones de funcionamiento que quedan fuera de los límites aceptables. “Más que identificar las fallas hay que detectarlas y, más importante, prevenirlas con el propósito de evitar que el compresor se dañe y alargar la vida útil del equipo”. 

Alteraciones en la presión de succión y la presión de descarga implican variaciones en la temperatura y resultan claros síntomas de una posible falla en el compresor. Por otro lado, el ruido excesivo del compresor, el alto consumo de corriente eléctrica o cuando el voltaje no es el indicado también es el indicado también es pare de los comunicadores comunes que presenta un compresor dañados.

Identificación del estado del equipo

Además de identificar el posible daño de las piezas que son removidas, no estará de más hacer una evaluación del estado general de todas las demás. Para el análisis en esta etapa es recomendable preguntarse:


¿Qué tan limpias están las piezas? ¿Qué tipo de contaminación existe? Habrá que identificar si existe hollín, barniz, carbonización; revestimiento de cobre y oxidación o partículas de hierro, cobre o aluminio ¿Las válvulas están averiadas? ¿Dónde y de qué manera?

Las principales causas de fallas de los compresores se pueden dividir en eléctricas y mecánicas, siendo las fallas eléctricas, casi siempre, consecuencia de las fallas mecánicas. También, la mayoría de éstas son ocasionadas por problemas en el sistema. Respecto de las fallas por problemas eléctricos, en el caso de los compresores monofásicos es recurrente que los daños se presenten debido a una mala aplicación de los componentes de arranque.

En los motores trifásicos es más común que se originen fallas por protecciones o contactores defectuosos, por lo que contar con refacciones y componentes debidamente certicados y que cumplan los estándares de calidad adopta un papel fundamental en el buen funcionamiento y mantenimiento de los compresores.

Algunas de las causas más comunes de fallas en los compresores están relacionadas con ingreso de refrigerante líquido al compresor, lo que puede ocasionar arranque inundado, golpe de líquido, desgaste de las partes móviles por la dilución del aceite, entre otros daños. El calentamiento excesivo del compresor representa otra falla recurrente en el sistema y se presenta debido a la lubricación deciente y a las altas temperaturas en la descarga, ya sea por falta de aceite, o porque el aceite pierde sus propiedades lubricantes.

La correcta selección de los componentes del sistema, el diseño de la tubería y el personal certicado son elementos fundamentales para prevenir las fallas en los compresores. “En primer término, es importante, desde un inicio, hacer una buena selección de los componentes para que el sistema opere de una manera balanceada. Igualmente lo es el diseño de la tubería para evitar caídas de presión bruscas y asegurar un adecuado retorno del aceite al compresor. Por supuesto, también instalar protección al compresor (ltros, presostatos, acumulador de succión, calefactor de cárter, enfriamiento adecuado, etcétera). Para todo lo anterior, se requieren técnicos calificados con amplio conocimiento del sistema”.

Las pruebas que se le realizan a un compresor que ha fallado a n de determinar el origen de esto son esencialmente las mismas para cualquier tipo de compresor, tanto hermético como semihermético.

La función del compresor es la misma sin importar el tipo de compresor que se maneja: comprimir el refrigerante para elevar la presión y temperatura del gas. Lo que varía entre un tipo de compresor y otro radica en cómo comprime el gas; por ello, tanto los compresores herméticos como los semiherméticos están sujetos a sufrir los mismos daños, independientemente de su diseño.


 La garantía de compresores de marcas reconocidas aplica únicamente para casos de falla de fabricación o de material; generalmente, cualquier otro no es imputable al compresor, sino al sistema o a su forma de selección, instalación o arranque. En el caso de los fabricantes de equipo original, estas fallas apenas se miden en partes por millón dentro de muy bajos niveles.

La vigencia de la garantía no varía mucho entre un fabricante y otro, y cuando un compresor tiene un defecto de fábrica suele manifestarse en el arranque del equipo; por lo cual, si el compresor ha estado operando por varias semanas o por varios meses y luego falla, es muy poco probable que sea un defecto de fabricación. En caso de un defecto del compresor se otorga una nota de crédito por el costo del equipo.

No existe programa general de mantenimiento que aplique a todos los compresores. Algunas empresas, como las grandes cadenas  de tiendas y supermercados  acostumbran a llevar a cabo semestralmente programas de mantenimiento general para todo el rack del sistema.

Veamos los siguientes ejemplos:

Al compresor del refrigerador de tu casa, ¿cada cuánto le das mantenimiento? Nunca

¿Al refrigerador de un sistema de aire acondicionado integrado y cargado en fábrica, al compresor de un sistema de A/C armado en campo o a una unidad condensadora de refrigeración? Eventualmente

Al compresor de un sistema paralelo instalado en un supermercado, ¿cada cuándo le das mantenimiento? Es necesario un mantenimiento constante

¿Al compresor de un sistema industrial de amoniaco o de una planta industrial cada cuándo le debes dar mantenimiento y bajo qué procedimiento? Se vigila la operación 24 horas al día

Lo anterior deja ver que el mantenimiento tiene que ver, por una parte, con el tipo de compresor, su aplicación e instalación; además se toma en cuenta si el sistema fue cerrado en la fábrica o en campo. Las situaciones cambian y eso determina el tipo y la frecuencia del mantenimiento, desde el compresor que no requiere, al que requiere un mantenimiento continuo.

La reparación o cambio del equipo tras una falla del compresor depende del compresor que se maneje. Los compresores herméticos se encuentran completamente soldados, por lo que su reparación resulta inviable y se debe recurrir al reemplazo. 

Por otro lado, el diseño de los compresores semiherméticos permite el acceso al interior del equipo, por medio del cárter, al motor, las cabezas, la bomba de aceite y la caja de conexiones eléctricas con la nalidad de facilitar su mantenimiento, servicio o reparación, en caso de ser necesario. Incluso se puede realizar un cambio de motor en el equipo; sin embargo, es necesaria una evaluación de las condiciones del equipo, del compresor y del costo de la reparación para tomar la mejor decisión posible entre la reparación de las partes dañadas y la renovación del equipo completo.


Usualmente, las fallas en los compresores se presentan cuando no hay nadie presente, por lo cual, difícilmente significan una amenaza para el técnico. Sin embargo, se recomienda el uso de protección básica para los ojos y las manos y, en caso de encontrarse en un espacio cerrado en el que pueda presentarse alguna fuga de refrigerante, sobre todo el amoniaco, sugiere utilizar alguna mascarilla, con el objetivo de evitar la inhalación de aire contaminado y contar con ventilación para el espacio de trabajo.

En los compresores actuales se ha integrado tecnología electrónica, por lo que algunos modelos ya se encuentran equipados con módulos de detección, diagnóstico y comunicación vía internet. Éstos detectan con mucha anticipación una posible falla y, en caso de ser necesario, detienen el funcionamiento del compresor para evitar daños.

Estos compresores son monitoreados continuamente desde un call center para restablecer los servicios del equipo de manera remota en cualquier ciudad del país y llamar a un técnico que haga frente a las necesidades del equipo de manera personal si se requiere.

Clasificación de problemas del sistema

Según el daño que pueden causar van a determinarse las soluciones que se le podrán dar al sistema. En estos casos, los técnicos también jugarán un papel muy importante, ya que durante dicho proceso deberán explotar su iniciativa y conocimiento recurriendo a boletines de ingeniería, informaciones técnicas, cuadernillos, manuales mecánicos, entre otras herramientas de apoyo.

A excepción de los defectos del producto, las fallas de los compresores se pueden clasificar en ciertas categorías generales:

Retorno de líquido

Sucede cuando se presenta un sobrecalentamiento del gas en la succión del compresor, que tiende a 0 Tal succión “húmeda”, debido al efecto detergente del refrigerante, puede remover la película lubricante de las partes móviles del compresor y, por ende, provocará su rotura mecánica.

En este sentido, las acciones que debe realizar el técnico al presentarse una falla durante el proceso de retorno de líquido son las siguientes:

Tiene que prevenir o dejar bien calibrado el equipo para que no le pase algo así, porque hay dos tipos de falla, incluso con el regreso de líquido. Existe un regreso de líquido cuando el compresor está trabajando, el cual desplaza el aceite del compresor por lo que el compresor se empieza a desgastar  por mala lubricación.

Es posible que el golpe de líquido se dé también porque el sobrecalentamiento no es el correcto. También sucede una vez que baja la temperatura de la cámara de congelación y no está bien calibrado, y cuando el gas refrigerante que estamos mandando al evaporador no se evapora, sino que empieza a regresar en fase líquida y se acumula en el casco del compresor, así que a la hora de que arranca se producen los golpes de líquido. A eso le llamamos un arranque inundado, que cuando se presenta, baja la presión y el aceite o refrigerante puede llegar al interior del pistón y del cilindro, y eso lo quiebra, ya que esos líquidos no se pueden comprimir.

Golpe de líquido

El golpe de líquido como una fuerza violenta. “Es una combinación de refrigerante líquido o de aceite o de ambos”. Cuando un compresor se daña por un golpe de líquido, la características son que el compresor no estará desgastado por dentro, los pistones no estarán rayados y tampoco se observarán trazos de desgaste; lo que vamos a encontrar es que de pronto se romperán las bielas o que repentinamente se reventaron los appers en los compresores estándar o los discos en los compresores Discus®, dependiendo de la tecnología.


Problemas de lubricación

 Son aquellas complicaciones que se vinculan con el desgaste excesivo que causa la falta de aceite lubricante en las áreas esenciales.

Contaminación del sistema

 Es aquel agente extraño que se presentan con el desgaste excesivo provocado por el daño mecánico del motor o por el recalentamiento

Humedad en la instalación

Formación del copper plating (revestimiento de cobre) tanto en las partes móviles como en las calientes del compresor, provocado por la mezcla de humedad, refrigerante y aceite que producen ciertas reacciones, las cuales son capaces de atacar químicamente tuberías de cobre y, principalmente, los motores eléctricos de los compresores herméticos y semiherméticos. Suele presentarse en las instalaciones donde no se ha hecho una buena evacuación y deshidratación del sistema.

Suciedad en la instalación

 Es consecuencia de la falta de cuidado de la instalación del sistema o de cualquier otra intervención que se haya realizado. En general, suelen ser partículas de metal y óxidos de cobre y hierro que provienen de las instalaciones donde no se han empleado cortadores de tubos ni gas de protección durante toda la soldadura.

Temperatura de descarga elevada

Se produce al trabajar con un valor elevado del supercalentamiento del gas en la succión del compresor. Esto trae como resultado la carbonización del aceite lubricante y la consecuente rotura mecánica del compresor.

Problemas eléctricos

 Se trata de todos aquellos problemas que pueden causar fallas, exceptuando los causados por daños mecánicos.

¿Cuáles son las causas principales de falla en un compresor?

“Lo primero que se debe de hacer es que con el manómetro se toma la presión del equipo para verificar si arranca o no. En caso de que sí, es posible ver si comprime o si le falta gas. Algunas de las herramientas que se necesitan para hacer un análisis de lo que le sucede al equipo son: un megger o probador de aislamiento  (que se utiliza cuando se detecta que el compresor está trabajando con una presión de descarga) manifolds y voltímetro hay ocasiones que empieza a bajar el arranque  del motor y, para evitar que el compresor se queme, con el megger se determina si vale la pena realizar un servicio al equipo o bajar el compresor y arreglarlo”.

Las fallas por calor excesivo, las cuales provocan quemaduras del compresor, contemplan:

Sobrecalentamiento: éste se produce cuando la temperatura del gas de succión al compresor resulta elevada.

Bajo voltaje: si el compresor trabaja con bajo voltaje se genera un aumento de corriente eléctrica (amperaje), provocando calentamiento en los devanados y daño del aislamiento.

Falta de refrigerante: si al embobinado no le llega vapor de refrigerante suciente para eliminar el calor que desprende, el compresor se sobrecalentará.

Obstrucciones en el evaporador y falta de ventilación: bajo estas condiciones el sistema tendrá baja presión de succión o muy alta presión en la cabeza del compresor, con lo que la temperatura de descarga del compresor resulta excesiva.

Si se desea determinar el calor excesivo en un sistema, la temperatura máxima de descarga permisible en un compresor se mide a 6 pulgadas de la válvula de descarga, y debe ser equivalente a 107 °C. Dicha temperatura se debe medir con un termopar de contacto en la tubería de descarga.

Fallas por contaminantes: Puede estar contaminado con acidez o con agua y, por lo general, la contaminación quema los compresores.

Aire y humedad: al originarse por un vacío inexistente, estos elementos reaccionan con el aceite y el refrigerante provocando enlodadura y formación de ácidos dentro del sistema, característica que los hace muy dañinos. La humedad es capaz de formar congelación y taponamiento de la válvula de expansión o del tubo capilar.

Ceras y resinas: Obstruyen la válvula de expansión y tubo capilar, ocasionando la pérdida de compresión y que se tapen los oricios con el aceite.

Suciedad y brisas de metal: se instalan en las válvulas de expansión, lo que obstruye la circulación del refrigerante; también dañan el material aislante del embobinado, se depositan en éste y provocan cortocircuito

Fundentes de soldadura: son compuestos químicos muy activos y su uso debe ser limitado. Al realizar soldaduras es recomendable pasar una corriente de nitrógeno de 2 a 5 PSIG por la parte interna de la tubería para evitar que ingrese escoria al sistema.

Para determinar si existen contaminantes dentro del sistema es posible emplear diferentes tipos de herramientas:

 En el caso de la humedad se utiliza la mirilla o el llamado visor, dispositivo auxiliar en los sistemas de aire acondicionado y refrigeración que nos permite observar la condición del refrigerante en el lugar de su ubicación. Es un indicador de la condición del refrigerante, cuyas funciones radican en determinar su estado líquido y su contenido de humedad.

Por ácidos se ocupa un kit para prueba de acidez, la cual se puede tomar en el cárter del compresor. Es importante que la presión del cárter se encuentre a presión atmosférica. Los sistema con refrigerantes HFC y con aceite POE son mucho más propensos a captar humedad rápidamente y generar acidez, en comparación con los sistemas que usan refrigerantes y aceites tradicionales, por lo que requieren más cuidados. Finalmente, para conocer si la falla del sistema es consecuencia de la obstrucción de sólidos, es posible verificar una caída de presión y temperatura en el ltro deshidratador de la línea de líquido.

lunes, 25 de febrero de 2019

Funcionamiento del Aire inverter, Diferencias entre un aire acondicionado inverter y otro no inverter




A diferencia de los sistemas convencionales, la tecnología Inverter adapta la velocidad del compresor a las necesidades de cada momento, permitiendo consumir únicamente la energía necesaria. De esta manera se reducen drásticamente las oscilaciones de temperatura, consiguiendo mantenerla en un margen comprendido entre +1ºC y -1ºC y gozar de mayor estabilidad ambiental y confort.

Gracias a un dispositivo electrónico de alimentación sensible a los cambios de temperatura, los equipos Inverter varían las revoluciones del motor del compresor para proporcionar la potencia demandada. Y así, cuando están a punto de alcanzar la temperatura deseada, los equipos disminuyen la potencia para evitar los picos de arranque del compresor. De esta manera se reduce el ruido y el consumo es siempre proporcional.

El sistema Inverter posibilita que el compresor trabaje un 30% por encima de su potencia para conseguir más rápidamente la temperatura deseada y, por otro lado, también puede funcionar hasta un 15% por debajo de su potencia. De nuevo, esto se traduce en una significativa reducción tanto del ruido como del consumo.


Diferencias entre un aire acondicionado inverter y otro no inverter

Mayor rapidez de enfriamiento

Sin Inverter: En los días de más frío un climatizador sin función inverter no calienta la habitación del todo bien.

Con Inverter: Al producir un 60% más de calor que los modelos de velocidad constante, los climatizadores inverter calientan una habitación rápidamente incluso en los días más fríos.

Sin Inverter: El compresor funciona a la misma velocidad todo el tiempo, por eso se tarda más en calentar o enfriar la habitación y lograr una temperatura agradable.

Con Inverter: El compresor funciona aproximadamente a una velocidad el doble de rápida hasta que se llega a la temperatura ideal, por eso el calentamiento y el enfriamiento son más rápidos.

Uso eficiente de la potencia

Sin Inverter: El compresor se enciende y se apaga según los cambios de temperatura en la habitación. En otras palabras, la temperatura siempre fluctúa.

Con Inverter: La velocidad del comprasor y, por tanto, la potencia de salida, se adapta a la temperatura de la habitación. Esta regulación eficiente y lineal de la temperatura mantiene en todo momento una habitación agradable.

Menor consumo de energía

Sin Inverter: Un climatizador sin función inverter consume aproximadamente el doble de electricidad. Con esta diferencia, no tardan mucho en llegar las facturas altas.

Con Inverter: Un climatizador inverter consume la mitad de la electricidad que un modelo sin función inverter, con lo que se obtiene mayor bienestar por mucho menos dinero.